viernes, 6 de octubre de 2017

Día 6 Octubre La Riviera dei Ciclopi






Día 6 Octubre La Riviera dei Ciclopi
Hoy por fin  luce el sol.  Nuestro trabajo será recorrer la Riviera dei Ciclopi.
Una serie de pueblos pesqueros hasta hace muy poco, que se encuentran al norte de Catania, y que hoy son una hilera de chalets, hotelitos, restaurantes y mucho mar aunque poca playa de arena.
El nombre tiene origen en una leyenda homérica según la cual, las rocas negras que salpican la costa fueron lanzadas por Polifemo en un intento por impedir la fuga de Ulises.



Comenzamos con Acireale, a unos 16 km al norte de Catania y que se mantiene muy libre de turistas. Su centro, aristocrático y elegante a la par que barroco se extiende hasta una terraza que cortada a pico termina en el mar. Abajo hay un pueblo de pescadores, Santa Maria La Scala. Por cierto que gran parte de este centro refinado y estiloso es peatonal.

           


                                                       Tomas de los frescos de los techos



La catedral es soberbia y hay un par mas de iglesias que le van a la zaga pero a muy corta distancia. En ellas constatamos que la iglesia como institución es SOBRIA y la curia es austera y mesurada en el lujo, pero eso sí, todo por Dios. En una de ellas tienen una sábana santa “copiada exactamente del original para que se le pegara lo sagrado” y un Cristo tatuado.




                        Púlpito de madera y oro. Abajo los silloncitos discretos a la par que nada ostentosos


En la catedral hay  sobre el suelo una muestra de diferentes medidas…..que raro que la ciencia entre en la iglesia y no solo eso…que quede constancia.



Nos acercamos en el coche a comer a La Scala. Son solo 2 km pero de descenso abrupto. Pensamos en haber paseado hasta allí pero al ver el cortado, reflexionamos y decidimos que volver a subir con el estómago lleno sería una irresponsabilidad para nuestra psique.


                                                           La Scala allá abajo





Estuvimos rodeados de viejos pescadores que charlaban, como charlan todos los sicilianos, a gritos. Lo que hablaban no era italiano si no un dialecto llamado Siciliano orientale.
La comida comenzó muy bien…..unas Clotxinas con ajo, perejil y peperonccino, deliciosas.
Eva se pidió pescado y solicitó que fuera poco cocido……se lo trajeron demasiado hecho. Yo me pedí una parmiggiana de tono, dos capas de berenjena cubriendo filete de atún con cebolla caramelizada y todo envuelto con queso fundido. Suena muy bien al oído pero estaba muy mal conseguida y chorreaba suficiente grasa como para haber lubricado un par de cajas de cambio de camión. 






El siguiente pueblo, Aci Trezza, a tan solo 5 k  es el que tiene sus farallones de piedra negra volcánica decorando su paseo marítimo, muy animado por cierto en este viernes soleado de octubre.





Desde aquí a escasos 2 km se encuentra Aci Castello, casi copia del anterior con la salvedad que sobre una peña volcánica hay erigido un castillo normando con forma de proa de barco.



Solo 11 km mas y estamos en Catania. Como siempre el tráfico es un infierno de desorden, confusión y desconcierto. Al llegar a casa me ha dado cuenta que he debido traer las mandíbulas apretadísimas porque me duelen las muelas

3 comentarios:

  1. Fotos hermosas. La cantidad de catedrales de la iglesia Católica blows my mind. Cuanto vale todas las propiedades del Vaticano. Tiene que ser la "empresa" mas rica del mundo.

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  2. Y además sin pagar impuestos de ningún tipo...Juan eran clotxinas o mejillones?

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  3. Clotxinas mi querido Dr. eran del mefiterraneo.

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