Día 6 Octubre La Riviera dei Ciclopi
Hoy por fin luce el
sol. Nuestro trabajo será recorrer la
Riviera dei Ciclopi.
Una serie de pueblos pesqueros hasta hace muy poco, que se
encuentran al norte de Catania, y que hoy son una hilera de chalets, hotelitos,
restaurantes y mucho mar aunque poca playa de arena.
El nombre tiene origen en una leyenda homérica según la
cual, las rocas negras que salpican la costa fueron lanzadas por Polifemo en un
intento por impedir la fuga de Ulises.
Comenzamos con Acireale, a unos 16 km al norte de Catania y
que se mantiene muy libre de turistas. Su centro, aristocrático y elegante a la
par que barroco se extiende hasta una terraza que cortada a pico termina en el
mar. Abajo hay un pueblo de pescadores, Santa Maria La Scala. Por cierto que gran
parte de este centro refinado y estiloso es peatonal.
Tomas de los frescos de los techos
La catedral es soberbia y hay un par mas de iglesias que le
van a la zaga pero a muy corta distancia. En ellas constatamos que la iglesia
como institución es SOBRIA y la curia es austera y mesurada en el lujo, pero
eso sí, todo por Dios. En una de ellas tienen una sábana santa “copiada
exactamente del original para que se le pegara lo sagrado” y un Cristo tatuado.
Púlpito de madera y oro. Abajo los silloncitos discretos a la par que nada ostentosos
En la catedral hay sobre
el suelo una muestra de diferentes medidas…..que raro que la ciencia entre en
la iglesia y no solo eso…que quede constancia.
Nos acercamos en el coche a comer a La Scala. Son solo 2 km
pero de descenso abrupto. Pensamos en haber paseado hasta allí pero al ver el
cortado, reflexionamos y decidimos que volver a subir con el estómago lleno
sería una irresponsabilidad para nuestra psique.
La Scala allá abajo
Estuvimos rodeados de viejos pescadores que charlaban, como
charlan todos los sicilianos, a gritos. Lo que hablaban no era italiano si no
un dialecto llamado Siciliano orientale.
La comida comenzó muy bien…..unas Clotxinas con ajo, perejil
y peperonccino, deliciosas.
Eva se pidió pescado y solicitó que fuera poco cocido……se lo
trajeron demasiado hecho. Yo me pedí una parmiggiana de tono, dos capas de berenjena
cubriendo filete de atún con cebolla caramelizada y todo envuelto con queso
fundido. Suena muy bien al oído pero estaba muy mal conseguida y chorreaba
suficiente grasa como para haber lubricado un par de cajas de cambio de camión.
El siguiente pueblo, Aci Trezza, a tan solo 5 k es el que tiene sus farallones de piedra negra
volcánica decorando su paseo marítimo, muy animado por cierto en este viernes
soleado de octubre.
Desde aquí a escasos 2 km se encuentra Aci Castello, casi
copia del anterior con la salvedad que sobre una peña volcánica hay erigido un
castillo normando con forma de proa de barco.
Solo 11 km mas y estamos en Catania. Como siempre el tráfico
es un infierno de desorden, confusión y desconcierto. Al llegar a casa me ha
dado cuenta que he debido traer las mandíbulas apretadísimas porque me duelen
las muelas



















Fotos hermosas. La cantidad de catedrales de la iglesia Católica blows my mind. Cuanto vale todas las propiedades del Vaticano. Tiene que ser la "empresa" mas rica del mundo.
ResponderEliminarY además sin pagar impuestos de ningún tipo...Juan eran clotxinas o mejillones?
ResponderEliminarClotxinas mi querido Dr. eran del mefiterraneo.
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