Día 20 Octubre De Agrigento A Marinella de Selinunte
Entre extensiones de olivos y vides discurren los 80 km.
Como siempre, las carreteras malonas, lentas y con unas señalizaciones muy
extrañas. La máxima permitida en esta carretera es 50. Varias veces vimos la
señal de 70 y a diez metros detrás la de 50 acompañada de prohibido adelantar ¿
puedo ir a 70 durante 10 m? Largas rectas con doble raya continua y cuando
estábamos llegando a curva con cambio de rasante, aparecía la raya discontinua.
Creo que la normativa europea todavía no se pone al día en la isla.
Estamos hospedados en un olivar limitado por cipreses al que
le han construido unos bungalós. Muy tranquilo, silencioso y nos regalan
aceitunas de las que ellos preparan.
Hoy también tocan ruinas, en una extensión mayor a la de
ayer. Por suerte leo que salvo un templo reconstruido, el resto son
amontonamientos de piedras, columnas troceadas y capiteles caídos en posiciones
varias. Algunas de las columnas mantienen el estuco original.
La ciudad fue fundada por los griegos, destruida por Cartago
y vuelta a reconstruir según sus estándares, es decir, manzanas irregulares,
calles mucho más estrechas para conseguir sombra y pocas líneas rectas y mucha
curva. Más parecido a una casba actual,
no en vano venían de la actual Túnez.
Pasear entre ruinas de templos, esbozos de lo que fueron las
ciudades donde vivieron griegos, cartagineses y romanos, me produce una emoción
que no se explicar. No es que me crea uno de ellos pero tampoco me siento como
habitante del siglo XXI. Muy confuso.
El ruido del mar lo envuelve todo. Hoy se anunciaba lluvia
que quedó en cielo encapotado con luz muy pobre e imperando los tonos grises.
Nos acercamos al puerto y allí encontramos como no podría
ser de otra forma La Trattoria del Porto. Aunque el día no acompaña, preferimos
estar en la terraza abrigados y disfrutando el mar y el olor penetrante que
proviene de él. Hay mucha alga que todavía no se pudre pero que contribuye al
aroma de mar.
Mejillones al vapor con tan solo perejil de primero y luego
pasta con pulpa de cangrejo para Eva y yo he repetido la pasta con sardina de
anteayer para comparar.
La de hoy tenía un sabor más penetrante a sardina, el hinojo
esta echado en rama y no triturado y no tenía pasas. Me gustó más la del otro
día.
Hemos dado un paseo por el puerto y la playa y nos hemos
retirado tempranito a nuestros aposentos.
Y para despedirnos
Nuestra fiera de este mes
Bunker nido de ametralladoras que nos hemos encontrado la borde de la carretera a tan solo 200 m del mar






















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