domingo, 22 de octubre de 2017

Día 22 Octubre. Marsala








Día 22 Octubre. Marsala ( donde desembarco Garibaldi y sus 1000)

Domingo, día soleado y de poca presión. Acertamos a pasar por la plaza de la catedral, que aquí se llama Garibaldi, recién comenzada la misa mayor. Un montón de señores merodeaban por la puerta de la iglesia, en corros, charlando y esperando a la dueña de sus vidas que saliera de misa.


Frente al mar se encuentra el museo arqueológico que contiene los restos encontrados en el fondo del mar de una nave púnica, muchas docenas de ánforas y anclas, así como estatuas griegas y romanas.





A espaldas del museo se encuentra un solar enorme, caben más de 20 campos de futbol, con gran parte de la ciudad greco romana- Lilibea - cubierta por una capa muy delgada de tierra. La prueba es que lo que han destapado está muy superficial aunque no parece haber voluntad o fondos para desenterrarla.



 
                                                                  Decumanus máximus

En el exterior las explicaciones vuelven a ser un chiste. La mayoría de los soportes que debieran contener la literatura explicativa, están en blanco, y los que la tienen, están impresos en letra tan pequeña y tan alejada del límite al que podemos acceder, que se hace ilegible.

 

Se hacen las 13:10, salimos del museo y nos internamos por la calles que hacía menos de dos horas eran una suerte de bullicio incontenible. Ahora la soledad campaba a sus anchas. Nadie.
Nuestro restaurante elegido para el día del señor ha sido El gallo e l´innamorata.


Quizá sonemos muy pesados con los menús pero es que en cada lugar, aunque el plato se llamee igual, tienen su forma peculiar de prepararlo………………. Ensalada de pulpo. En esta ocasión, la patata que lo acompaña es un puré con ajo y perejil y se sirve todo caliente. Una maravilla.



Espaguetis a la sarda, es decir con sardinitas y también muy diferente a como lo comí las dos veces anteriores. Tenía hueva de atún seca y molida muy finamente por encima y la sardina no estaba deshecha si no en trozos pequeños pero visibles. Lo de los tamaños de los cafés también tiene su aquel. Nunca me he pedido un café solo ya que debe ser una taza manchada de café. Me lo pido largo y lo que me traen es incluso menor que un exprés de España. El vino ha sido un blanco seco pero muy floral de una uva llamada Catarratto.
 Nos han regalado con los cafés unas copitas muy bien servidas de vino de marsala. Parece un jerez pero con color acoñacado.



 Con semejante cantidad de polifenoles dando vueltas por nuestro sistema circulatorio, hemos pensado que lo correcto era dejarse caer en la cama por un rato.
A la hora justa hemos salido de casa para deleitarnos con otra puesta de sol salvaje.

 





                                                            Parecidas pero no iguales



                                    La nube vociferante. Supongo que así se despedía del sol

Y para terminar una dedicada a Rafa Garrafa....por aquí anduvo un antepasado tuyo muy guerrero


1 comentario:

  1. ¿Para cuándo el aroma y el sabor por internet?
    Acabo de cenar pero me comía ese pulpo sin dudarlo un momento.
    Esperando el menu de mañana. Un abrazo

    ResponderEliminar