Día 25 Octubre Erice y San Vito lo Capo (sic)
Erice es una población medieval sobre el legendario monte
Erix dominando Trapani. Se puede acceder
por teleférico siempre y cuando el viento sea leve o inexistente. Hoy las
rachas se esperaban de 25-30 km /h. así
que mejor tomar el coche y escalar la montañita de casi 600 m.
Su encanto es insuperable y sus vistas magnificentes. Valle
y mar desde el mismo punto de visión.
Y copio de la guía: Erice ostenta una notoria historia como
centro de culto a Venus (Afrodita para los griegos). Los Élimos, antiguos
habitantes de la edad del bronce afirmaban descender de Eneas, hijo de Venus y
en la Eneida se menciona este santuario. En el interior del templo se practicaba
la prostitución sagrada. A pesar de las innumerables invasiones el lugar
permaneció intacto hasta la llegada de los aragoneses en el siglo XIII.
Desmontaron el templo de Venus y construyeron la Iglesia Madre la cual tuvo un percance a mitad del siglo XIX y se
le cayó el techo; la reconstrucción llevó aparejada la introducción de gustos más
modernos y así podemos disfrutar de un techo todo colmado de filigranas que
deja con la boca abierta. Tiene un campanario separado del cuerpo de la iglesia
al cual subimos.

El pueblo parece un parque temático sobre el Medioevo.
Iglesias, monasterios y unas construcciones que han permanecido casi
inalteradas, te hacen creer caballero de la “mesa cuadrada” mientras paseas y
admiras los portentos arquitectónicos. Además venden unos tickets que sirven
para varias visitas a un precio muy módico.
Por suerte para la humanidad, los bombardeos que asolaron
Trapani durante la II guerra no llegaron a Erice.
A 19 km se encuentra un pueblo cuya mención me produce encogimiento
gonadal por sus connotaciones capatorias y emasculatorias…..San Vito Lo Capo.
Una delicia de pueblo marinero con mucha vida vacacional y
que en la actualidad andaba ya dando sus últimos capotazos. Comida fantástica en
un restaurante llamado Shyraz:
Caponata con queso ricota de primero y un cuscus de pescado
de segundo que venía acompañado de un caldo con el que debías regar el cucus. Otra vez hemos tenido suerte o…..¿ será que la cocina italiana es
de primera?
El cabo de San Vito ha estado todo el día a nuestra vista, y
cuando hemos llegado al pueblo que toma su nombre, su perfil me ha parecido al
del peñón de Gibraltar, por lo que imbuido de un nacionalismo español
desconocido hasta ahora en mi persona me he puesto a cantar :
Gibraltar español, español, español…….
Que conste en acta que la bandera ya ondeaba cuando he llegado
Y ahora sin bandera. Se ve y se disfruta mucho mejor
La vuelta aTrapani ha sido siguiendo la carretera que bordea
el golfo de Cofano y que nos ha permitido seguir descubriendo esta costa llena de
rincones para quedarse a vivir en ellos.
Farallones que mueren sumergido en el mar en el golfo de Cofano
Y como todas las noches una despedida con fotos
Escalera a un cielo inexistente
Eva y el pakistaní de playa























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