Día 23 Octubre Alrededores de Marsala
60 km/ h, velocidad del viento que afea la vida, el mar y
sobre todo el peinado.
Teníamos prevista la visita a una isla pero con este viento
hemos preferido no surcar el proceloso océano.
Cambiamos destino anterior por unas salinas y una pequeña
isla en una laguna marina con lo que el peligro de zozobrar se aminoraba hasta índices
insignificantes. Para llegar bordeamos el mar por una carretera que va a menos
de un metro de la mar rizada. Las salinas tienen un museo que en realidad es una
sala donde pasan un documental al respecto. Vamos, como si fuera la sobremesa en
canal 2, por lo que pasamos y paseamos. Hay varios molinos en las salinas y
muchas albercas con el color rosado que le da la presencia del crustáceo
Artemia Salina. Descubrimos que una vez la sal esta ya amontonada en tierra, la
cubren con tejas, formando una cúpula y dejando solo los extremos libres.
La isla de Motya, actualmente Mozia, lleva más de 3700 años
siendo habitada.
La ciudad fue fundada
por fenicios y tuvo más de 200 años de floreciente independencia teniendo tan solo
las aguas someras de la laguna como defensa. Durante el siglo 6 A.C., el
creciente poder de Cartago y otros pueblos griegos de Sicilia le hizo
fortificarse llegando a tener murallas de más de 5 m de anchura. Sin embargo,
tanto esfuerzo no les libró de ser conquistados por los cartagineses primero y
arrasados por Dionisio de Siracusa.
Hoy podemos ver los vestigios de aquella ciudad, un día exitosa
y triunfante y hoy un bonito lugar para pasear y creerse muy culto. Además en
la isla tienen 11 Ha de vides de la variedad Grillo y 2 Ha de olivares.
No podía dejar de mencionar la comida. Más de un kilo de
clotxinas para empezar y para continuar Eva un tipo de pasta llamada Busiate y
yo por fin le di su oportunidad al pez espada, la especie más comida en las
islas italianas. Llevaba alcaparras, aceitunas negras y pomodorino. No exagero
si digo que estaba de premio pulitzer.
Al salir del restaurante, que estaba frente a la laguna,
hemos divisado en lontananza muchos kites. Nos hemos dejado conducir hasta la
zona. El agua llega por los muslos, el viento sopla muy fuerte y al estar la
laguna arropada por brazos de tierra e islas, se forma una pista de agua muy
tranquila con vientos fortísimos
El atardecer de hoy no fue tan dramático como ayer, pero en
cambio dejó una luz que me permitió tomar la foto con la que comenzamos hoy.
Y ahora las fotos que no tienen texto, comienzo con dos mas tomadas al mismo tiempo que la primera, que a primera vista pueden parecer iguales pero que a alguien quizá le sugieran algo, y termino con un cristo marinero y un puerto pesquero con casamata incluida





















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