
Día 4 Taormina ( Las
fotos con sol son de internet)
Tenemos una borrasca instalada sobre nosotros y parece no
querernos dejar ni tranquilos ni secos. Llovió toda la noche, nos fuimos a
Taormina, que dista tan solo 55 km, en excursión de un día y nos llevamos la
lluvia con nosotros. No ha dejado de caernos en todo el tiempo.
Taormina es un pueblo incrustado sobre la roca y dominando
la bahía de Naxos. Como la orografía donde se enclava es difícil y tortuosa,
así son sus calles. Solo una calle que lo atraviesa permite el tráfico, el
resto es un tranquilo lugar peatonal que otra vez ha despersonalizado el
turismo. Como por tradición la jet set ha veraneado o tiene casa, Corso Vittorio
Emanuel le esta tapizado de tiendas de las mejores marcas no pijas….súper
pijas.
Observar la sutil diferencia entre ver el sol o que las nubes impregnen el paisaje
Ya Goethe habla de ella y se considera admirador de su
belleza, D.H.. Laurence vivió entre 1920 y 1923, posteriormente Oscar
Wilde, Truman Capote, Thomas Mann o Tennessee Williams ó artistas tan
“glamourosos” como Audrey Hepburn, Cary Grant, la tenían como lugar de retiro y descanso.
Tiene el segundo anfiteatro greco romano mas grande de la isla.
La lluvia arrecia y lo mejor es guarecerse. Il Baccanale es nuestro
escogido. En una placita acorde con el tamaño de las calles que desembocan en
ella nos acogen y nos alimentan.
Una nueva pasta que añadir a la colección, Pappardelle con gamberine y
salsa de pistacho. Novedad y muy buena. Respecto a los vinos aconsejo a todo
aquel que venga por aquí que se pida solo blanco y el más barato. Para empezar
son caros y no hay diferencia entre uno de la casa y un precio mediano de 25 €.
La lluvia ya nos tiene hartos así que en vez de continuar sufriendo y a
disgusto, nos largamos a nuestro apartamentito cubano. Incómodo pero seco.
Secando la ropa a base de planchar
Para terminarla de arreglar, aquí estoy lavando un pantalón con las
llaves del coche dentro de la lavadora. Me van a quedar limpísimas. De lo que
ya no estoy tan seguro es que el electrónico funcione.
Al principio de la mañana entrando a Taormina, he parado en un mirador,
he bajado a hacer fotos, he pisado una mierda de perro y solo me di cuenta al
subir al coche y notar la alfombrilla resbaladiza, he mirado y allé estaba
ella, toda embarrada en el “terciopelo” . Agua con burbujas, toallitas húmedas
y mucho frotar han hecho el milagro. No huele, pero se que parte de ella está ahí
y quizá para siempre.
Lo que no pudimos vivir ni disfrutar









Muy gracioso!
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