miércoles, 20 de septiembre de 2017

Dia 20 Septiembre. Tristeza







Día 20 Septiembre. Tristeza
Hoy estuvimos a punto de quedarnos en la habitación, seguir la evolución del caos. Queríamos saber todo lo que pasaba. Eva casi no durmió, yo un poco más que casi. Nos dimos cuenta que no tenía caso y que mejor andar distraídos sin darle muchas vueltas a la realidad que nos quedaba lejana en la distancia en kilómetros y adentro de nosotros en lo  anímico.
Aún así la desgana ha prevalecido. Quisimos ver una antigua mina de plomo y estaño pero llegamos tarde, darle una vuelta a una fábrica de cervezas artesanales y  también se nos pasó la hora.





 Hicimos lo que mejor sabemos………Comer.
Paolo vio una señal de un Agriturismo ( casa rural) con restaurante. Nos acercamos entre pinos, chumberas ( nopaleras) y olivos y allí estaban Serge y Kati.
Enseguida se notó que eran unos anfitriones consumados. Nos han hecho sentir como en casa Éramos los únicos comensales. No hemos visto el menú pero a cada sugerencia de Serge hemos asentido con alegría y al unísono.



Antipasti a base de Cardo en escabeche, alcachofa en escabeche, pimientos asados en escabeche y berenjenas en escabeche acompañado de una tabla de jamón y salchichón.
Luego de primer plato….pasta al forno. Una lasaña con queso ricota, panceta y carne muy dorada en la superficie y de segundo, porque había un segundo plato, chuleta de Manzo ( cerdo) al mirto y Paolo se ha cepillado unos huevos fritos de gallina pintada con tomatito.





Postre: ciruelas dulcísimas, higos chumbos (tunas) de tres colores y para rematar requesón con miel de eucalipto que hace el.
Café y dos tipos de alcoholes, licor de mirto, dulce y grapa rugiente destilada con toda seguridad en la bañera de la casa. Otra vez me habré metido  2 kilos en la cintura.


                            Serge pelando las tunas


                                    De tres colores





La tarde la hemos dedicado a ver unas ruinas mineras al borde del mar y la Spiaggia piscinas. También se conoce esta zona como el desierto de Cerdeña. Enormes dunas, algunas de 60 m de altura cerrando una playa abierta con oleaje fuerte y un par de chiringuitos donde tomarse unos camparís al abrigo del viento.







 y en el deparatmento de tecnologias turbias, hay una campana en mitad de la escalera del edificio donde estamos y que no sabes a quien o que avisa





1 comentario: