Día 20 Septiembre. Tristeza
Hoy estuvimos a punto de quedarnos en la habitación, seguir
la evolución del caos. Queríamos saber todo lo que pasaba. Eva casi no durmió,
yo un poco más que casi. Nos dimos cuenta que no tenía caso y que mejor andar
distraídos sin darle muchas vueltas a la realidad que nos quedaba lejana en la
distancia en kilómetros y adentro de nosotros en lo anímico.
Aún así la desgana ha prevalecido. Quisimos ver una antigua
mina de plomo y estaño pero llegamos tarde, darle una vuelta a una fábrica de
cervezas artesanales y también se nos
pasó la hora.
Hicimos lo que mejor sabemos………Comer.
Paolo vio una señal de un Agriturismo ( casa rural) con
restaurante. Nos acercamos entre pinos, chumberas ( nopaleras) y olivos y allí
estaban Serge y Kati.
Enseguida se notó que eran unos anfitriones consumados. Nos
han hecho sentir como en casa Éramos los únicos comensales. No hemos visto el
menú pero a cada sugerencia de Serge hemos asentido con alegría y al unísono.
Antipasti a base de Cardo en escabeche, alcachofa en
escabeche, pimientos asados en escabeche y berenjenas en escabeche acompañado
de una tabla de jamón y salchichón.
Luego de primer plato….pasta al forno. Una lasaña con queso
ricota, panceta y carne muy dorada en la superficie y de segundo, porque había
un segundo plato, chuleta de Manzo ( cerdo) al mirto y Paolo se ha cepillado
unos huevos fritos de gallina pintada con tomatito.
Postre: ciruelas dulcísimas, higos chumbos (tunas) de tres
colores y para rematar requesón con miel de eucalipto que hace el.
Café y dos tipos de alcoholes, licor de mirto, dulce y grapa
rugiente destilada con toda seguridad en la bañera de la casa. Otra vez me
habré metido 2 kilos en la cintura.
Serge pelando las tunas
De tres colores
La tarde la hemos dedicado a ver unas ruinas mineras al
borde del mar y la Spiaggia piscinas. También se conoce esta zona como el
desierto de Cerdeña. Enormes dunas, algunas de 60 m de altura cerrando una
playa abierta con oleaje fuerte y un par de chiringuitos donde tomarse unos
camparís al abrigo del viento.
y en el deparatmento de tecnologias turbias, hay una campana en mitad de la escalera del edificio donde estamos y que no sabes a quien o que avisa



















Vaya comilona, yo con los trigliceridos altos y
ResponderEliminarcomiendo lechuga.