Campari con soda, uhmmmm
Día 18 Septiembre playas al este de Cagliari
Salimos al caos del tráfico de lunes en la mañana. Pese a
que son solo 157,000 habitantes, la ciudad es extensa. Callejeamos más de media
hora antes de salir a carretera. Todo muy distraído, no hay tiempo de
aburrirse. La conducción es tan desmadrada que lo que impera es “Todo Vale”.
Hay que estar atentos porque los Stop están para que los hagas valer, si te ven
dubitativo….te chingas compay, yo paso primero y tu ya te pondrás más vivo al
siguiente.
Una vez en carretera, la raya continua solo sirve para
separar dos espacios que no tienen por qué ser los adjudicados a las dos direcciones.
Los adelantamientos en raya continua son lo usual, nadie espera a llegar a una
recta con visibilidad para adelantar, cualquier lugar es bueno si la
testosterona te lo permite. Siento que cada día que conduzco en Italia me hago más
mariquita.
Queremos recorrer la costa Sureste de la isla y nos ponemos
manos al volante, en algún lugar equivocamos el giro y el GPS en vez de
hacernos volver nos ha estado guiando a través de caminos de tierra que dan
servicio a las casas de labranza, ranchitos, alquerías, chalets y todo esto
entre cañaverales, Nopaleras con higos muy maduros y adelfas de color rojo.
Finalmente salimos de nuevo al asfalto que nos lleva por carretera costera,
admirando las maravillas de esta isla. Cada curva nos deparaba una nueva
sorpresa. Nunca más podré volver a mirar la playa de la Malvarrosa con los
mismos ojos. Solo quiero mar de este color.
Aconsejados por Marcelo, el del B&B, vamos a la playa
Punta is Molentis. No había cantado loas, alabanzas y encomios que íbamos con alegría
a sumergirnos en….. Coño, cobran por entrar. No es mucho, solo 5 € pero eso ya
nos mosquea, si hay alguien cobrando es porque va mucha gente. Más adelante un
morenazo nos indica donde aparcar, ahhh, por suerte somos solo 6 coches. El
camino hacia la playa hace una curva que nos impide ver la miríada de coches
que ya habían llegado antes y que ya nos hacían presagiar ruina playera. Y así
ha sido. Una media luna de arena con una anchura de 10 m llena de tumbonas,
sombrillas, toallas y casi todo el mundo absorto mirando el telefonino. Media
vuelta y vámonos de estas caca.
Ya se acercaba la hora de comer. No sabíamos si las
siguientes playas a visitar tendrían servicio de comida así que hemos vuelto
sobre nuestros pasos y hemos comido en la ex aldea marinera de Villasimius. Muy
bien, ninguna novedad que aportar a la amplia gastronomía Sarda pero lo que
hemos comido estaba muy bueno.
Continuamos con el tour de playas, y constatamos que esto ya
empieza a ser una maravillosa repetición. Ojalá la vida fuera más reiterativa
en estas maravillas geográficas. Capo Carbonara, Cala Sinzia, Scoglio di Pepino
y por último Costa Rei.
Al llegar al hospedaje, los dejo y me voy a buscar espacio
de aparcamiento. ¡¡¡¡ Joder!!!! Casi tiro el coche en mitad de la calzada y me
voy. Vueltas y vueltas, todo ocupado, hasta en los pasos cebra la gente deja
embutido el coche y se va. Casi una hora después he conseguido dejar el coche
justo un espacio delante de donde lo saqué esta mañana. ¡ What a Caos!
Y ahora , la sección de curiosidades que no caben en el texto
Paolo en plena conversa con el banco maloso
Procesión para depositar ofrendas a virgen sumergida que acoge las almas de marineros muertos en estas costas. Fotos tomadas en un escaparate.
La gran muralla, donde por un error de cálculo al tratar de saltarla me he ido de narices.














Lo dicho, hay una edad en la que saltar algo mayor a 20 centímetros, es deporte extremo. . .
ResponderEliminarTe sugiero que en lugar de la Malvarrosa, te acerques a Xabia, ve que el color del mar en la cala portixol o granadella es muy parecido, por no hablar de Mallorca.
ResponderEliminarVeo que hay alguien más capaz de saborear la exquisitez de la un Campari bien preparado. Enhorabuena.
ResponderEliminarEsta isla esta tan aislada que tienen que aprovecharse de los turistas claro. Gracias que no hay que pagar para respirar el aire. El mar azul lindo, recuerdos de Mallorca con JC y Eliana. Para mi, no hay otra isla en el Mediterráneo mas linda.
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