Día 26 Septiembre
Monreale y Solunto
¡¡¡¡ Uy ¡!!! Qué bien la catedral de Monreale es gratis. Nos
extraño este gesto de generosidad ya que casi todo lo que hemos visto de origen
eclesiástico-clerical tiene un precio que además no es bajo. Tremendo trabajo
el de los artesanos sicilianos y venecianos que en 1184 y en tan solo 10 años
construyeron esta maravilla que así describe la guía: “Inspirado por una visión
celestial y conducido por una ambición terrenal. Guillermo II se lanzó a la
construcción de esta catedral considerada el ejemplo más bello de la
arquitectura normanda en Sicilia. El estilo bizantino infiltra y empapa toda la
obra.
Lo que ya no era gratuito era la entrada al claustro. A
destacar el capitel que representa a Guillermo II entregando la iglesia a la
virgen.
La comida ha sido normalita, nada del otro mundo y por ende nada a destacar. Ni bien ni mal sino todo lo antagónico. Lo curioso es que no hemos podido pagar con tarjeta, han fungido que la terminal no iba y hemos pagado en efectivo. Es una costumbre muy extendida al punto que según estadísticas, el 80 % de las transacciones son Cash.
Nos despedimos de Charly y Eliana que mañana se quedan en
Palermo e inician regreso a Valencia sin prisa y con mucha pausa. Dos jornadas
de convivio, risas, y escucharlo despotricar y maldecir la Birra italiana.
En la tarde y presumiendo de nuestro Dacia Sandero…..¡¡ vaya
coche espartano!!, solo faltaría tener que empujarlo para arrancar, nos acercamos
a la población Helénico-Romana de Solunto. Empezó a ser habitada por fenicios y púnico por el
siglo IV A.C y cejó su actividad en el II D.C. Quedan muchas piedras y el decumanus o calle principal. Las ruinas como
tales son literalmente una ruina. No han sido capaces ni de cambiar los
carteles explicativos que el tiempo y la intemperie han hecho ilegibles y ya
sabemos a razón, todo el dinero se va en la nómina de las 8 zánganos que
pululan por la zona de entrada. Todos sentados, todos muy amables y todos mirando
al único que trabaja….el cobrador y expendedor de entradas.
desde la ciudad de Solunto
desde la ciudad de Solunto













Me sigue gustando mucho el te siciliano, aunque veo que la comida no está muy allá.
ResponderEliminarEl otro día escuché a alguien comentar, que nunca había que discutir y/o pelear con alguien que conduce un Dacia porqué no tiene nada que perder....