jueves, 7 de septiembre de 2017

Día 6. Sassari y Stintino





Día 6 Sassari y Stintino
Hoy toca la ciudad natalicia de nuestra querida amiga Anna Satta. Para quien no la conozca es italiana con muchisssiisssiiissiiissiiimos años en México.
Estamos bastante céntricos por lo que un corto paseo nos lleva a la Plaza de Italia. Allí nos aguarda una estatua de de Vittorio Emanuele II paticorto y barrigoncete. Espero no herir susceptibilidades de los lectores monárquicos. Plaza amplia con dos bellos edificios, el palacio Giordano, de estilo neogótico y el Palacio de la provincia de estilo neoclásico, ambos del siglo XIX. Solo hay una pequeña distorsión estilística en toda la plaza un pegote en una esquina queriendo emular el estilo del edificio pegado a él pero sin conseguirlo.




La ciudad tiene un aire decrépito pero que resulta encantador. Muchas fachadas piden a gritos un remozamiento, aunque sea ligero, un poco de yeso por aquí, una manita de pintura por allá. Es una pena porque el centro histórico tiene su estilo. Callejones intrincados con edificios muy antiguos, casi seniles, se mezclan con palacios ajados y achacosos. Todo esto salpicado de coquetas plazas que albergan iglesias, parroquias y catedrales.




                            Algunos edificios están faltos de pintura y a otros, como este, les sobra



El Duomo o Catedrale de San Nicola, está construida sobre una antigua iglesia románica que data del siglo XIII y de la que solo queda un flamante campanario. El cuerpo es de estilo gótico catalán data del S. XV y fue adornada en el XVIII por una fachada barroca, con relieves de trabajo intrincado, bustos y estatuas.





El interior, muy limpio de líneas con gran cúpula al estilo bóveda catalana y que alberga la urna dorada  con los huesos de la mártir a manos romanas de Santa Benedetta…..¿ Serán auténticos?. Espero no haber herido la susceptibilidad de mis amigos creyentes con la exposición de mis dudas vitales.
Historia de un plato típico, El Fainé.
Allá por los años 1,200, los Genoveses llegaron a la isla y les dieron un repasito de hostias a los Pisanos, llevándose a los pobladores prisioneros incluyendo en la rapiña mucho alimento entre el que predominada mucho garbanzo en sacos. Nada más salir a alta mar se vieron sorprendidos por una tormenta que mojó la carga. Al día siguiente el garbanzo se había convertido en un puré pastoso. Al no tener nada que comer se echaron esta mezcla que resulto estar buena y después de unos días teniéndola al sol en cubierta, mas buena todavía.
Hoy en día la preparan al horno, sola, con cebolla, con alguna carne o con lo que se quiera. Material noble que admite cualquier mezcla. Claudita, nos ha contado que en Argentina se come mucho y la llaman Fainá.


     Aunque parezcan extasiados observando un ovni, se están haciendo un selfi altiempo que se     deleitan con el Fainé

El ayuntamiento, sito en un palacio perteneciente en otro tiempo a un noble llamado Don Antonio Manca i Amat, poseedor de tantos títulos como se ve en la foto, se puede visitar. Hemos constado que un miércoles a las 11:30 am, hay muy poca gente laborando, oficinas vacías, pasillos huérfanos de asalariados del pueblo, estancias con mucha mesa de trabajo y casi nadie frente a ellas……..parece que es igual en todo el mundo latino.



                   Don Antonio Manca y Amat llegó a acumular hasta 17 títulos nobiliarios

A la vuelta de un callejón, pasando por un pasaje estrecho, se desemboca en un patio con mesas y sombrillas por encima de las cabezas y plantas de menta y albahaca a la altura de las rodillas. Nos reencontramos de nuevo con la excelente cocina italiana. De entrada unas lumaconis rossos, caracoles, con tomate a la menta. Grandes, tan bien cocinados que su carne sin ser dura, tenía la consistencia exacta para poder ser masticada sin esfuerzo.






                                     Mis caracoles con tomate y menta


                                        La fartá de caragols de Paolo, los de el eran al aglio y perejil


             De segundo, una pasta hecha a mano, Giusoni a la gallurese, con carne y salsa de tomate.

Por la tarde nos fuimos a conocer el pueblo donde Anna Satta pasaba los vernos, Stintino.
En su época era un pueblo de pescadores dedicados a la pesca del Atún, incluso tenía su envasadora o Tonnera. Hoy en día solo quedan  ruinas de la extinta industria.
Sentados frente al puerto, con una ginebra en la mano y mientras caía la tarde, sonaba el Wish you were here. El hielo de la ginebra no lo han cobrado.


Y a partir de aquí mas fotos


Los nuevos habitantes de Sassari


                                 Los antiguos pobladores de la ciudad

Bonito juego de sopera y orinal ( bacinica)



                                           Zona noble de la ciudad


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