Día 6 Sassari y Stintino
Hoy toca la ciudad natalicia de nuestra querida amiga Anna
Satta. Para quien no la conozca es italiana con muchisssiisssiiissiiissiiimos
años en México.
Estamos bastante céntricos por lo que un corto paseo nos
lleva a la Plaza de Italia. Allí nos aguarda una estatua de de Vittorio Emanuele
II paticorto y barrigoncete. Espero no herir susceptibilidades de los lectores
monárquicos. Plaza amplia con dos bellos edificios, el palacio Giordano, de
estilo neogótico y el Palacio de la provincia de estilo neoclásico, ambos del
siglo XIX. Solo hay una pequeña distorsión estilística en toda la plaza un
pegote en una esquina queriendo emular el estilo del edificio pegado a él pero
sin conseguirlo.
La ciudad tiene un aire decrépito pero que resulta
encantador. Muchas fachadas piden a gritos un remozamiento, aunque sea ligero,
un poco de yeso por aquí, una manita de pintura por allá. Es una pena porque el
centro histórico tiene su estilo. Callejones intrincados con edificios muy
antiguos, casi seniles, se mezclan con palacios ajados y achacosos. Todo esto
salpicado de coquetas plazas que albergan iglesias, parroquias y catedrales.
Algunos edificios están faltos de pintura y a otros, como este, les sobra
Algunos edificios están faltos de pintura y a otros, como este, les sobra
El Duomo o Catedrale de San Nicola, está construida sobre
una antigua iglesia románica que data del siglo XIII y de la que solo queda un
flamante campanario. El cuerpo es de estilo gótico catalán data del S. XV y fue
adornada en el XVIII por una fachada barroca, con relieves de trabajo
intrincado, bustos y estatuas.


El interior, muy limpio de líneas con gran cúpula al estilo bóveda
catalana y que alberga la urna dorada
con los huesos de la mártir a manos romanas de Santa Benedetta…..¿ Serán
auténticos?. Espero no haber herido la susceptibilidad de mis amigos creyentes
con la exposición de mis dudas vitales.
Historia de un plato típico, El Fainé.
Allá por los años 1,200, los Genoveses llegaron a la isla y les
dieron un repasito de hostias a los Pisanos, llevándose a los pobladores
prisioneros incluyendo en la rapiña mucho alimento entre el que predominada
mucho garbanzo en sacos. Nada más salir a alta mar se vieron sorprendidos por
una tormenta que mojó la carga. Al día siguiente el garbanzo se había
convertido en un puré pastoso. Al no tener nada que comer se echaron esta
mezcla que resulto estar buena y después de unos días teniéndola al sol en
cubierta, mas buena todavía.
Hoy en día la preparan al horno, sola, con cebolla, con
alguna carne o con lo que se quiera. Material noble que admite cualquier
mezcla. Claudita, nos ha contado que en Argentina se come mucho y la llaman
Fainá.
Aunque parezcan extasiados observando un ovni, se están haciendo un selfi altiempo que se deleitan con el Fainé
Aunque parezcan extasiados observando un ovni, se están haciendo un selfi altiempo que se deleitan con el Fainé
El ayuntamiento, sito en un palacio perteneciente en otro
tiempo a un noble llamado Don Antonio Manca i Amat, poseedor de tantos títulos
como se ve en la foto, se puede visitar. Hemos constado que un miércoles a las
11:30 am, hay muy poca gente laborando, oficinas vacías, pasillos huérfanos de
asalariados del pueblo, estancias con mucha mesa de trabajo y casi nadie frente
a ellas……..parece que es igual en todo el mundo latino.
Don Antonio Manca y Amat llegó a acumular hasta 17 títulos nobiliarios
Don Antonio Manca y Amat llegó a acumular hasta 17 títulos nobiliarios
A la vuelta de un callejón, pasando por un pasaje estrecho,
se desemboca en un patio con mesas y sombrillas por encima de las cabezas y
plantas de menta y albahaca a la altura de las rodillas. Nos reencontramos de
nuevo con la excelente cocina italiana. De entrada unas lumaconis rossos,
caracoles, con tomate a la menta. Grandes, tan bien cocinados que su carne sin
ser dura, tenía la consistencia exacta para poder ser masticada sin esfuerzo.
Mis caracoles con tomate y menta
La fartá de caragols de Paolo, los de el eran al aglio y perejil
De segundo, una pasta hecha a mano, Giusoni a la gallurese, con carne y salsa de tomate.
Mis caracoles con tomate y menta
La fartá de caragols de Paolo, los de el eran al aglio y perejil
De segundo, una pasta hecha a mano, Giusoni a la gallurese, con carne y salsa de tomate.
Por la tarde nos fuimos a conocer el pueblo donde Anna Satta pasaba los vernos, Stintino.
En su época era un pueblo de pescadores dedicados a la pesca
del Atún, incluso tenía su envasadora o Tonnera. Hoy en día solo quedan ruinas de la extinta industria.
Sentados frente al puerto, con una ginebra en la mano y
mientras caía la tarde, sonaba el Wish you were here. El hielo de la ginebra no
lo han cobrado.






















Que bonito todooooo. . .!!!
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