martes, 26 de septiembre de 2017

Día 26 Septiembre Monreale y Solunto




Tanto querer transcender hacia la eterna memoria de los hombres, para acabar cagado por una paloma

Día 26 Septiembre  Monreale y Solunto
¡¡¡¡ Uy ¡!!! Qué bien la catedral de Monreale es gratis. Nos extraño este gesto de generosidad ya que casi todo lo que hemos visto de origen eclesiástico-clerical tiene un precio que además no es bajo. Tremendo trabajo el de los artesanos sicilianos y venecianos que en 1184 y en tan solo 10 años construyeron esta maravilla que así describe la guía: “Inspirado por una visión celestial y conducido por una ambición terrenal. Guillermo II se lanzó a la construcción de esta catedral considerada el ejemplo más bello de la arquitectura normanda en Sicilia. El estilo bizantino infiltra y empapa toda la obra.





Lo que ya no era gratuito era la entrada al claustro. A destacar el capitel que representa a Guillermo II entregando la iglesia a la virgen.










La comida ha sido normalita, nada del otro mundo y por ende nada a destacar. Ni bien ni mal sino todo lo antagónico. Lo curioso es que no hemos podido pagar con tarjeta, han fungido que la terminal no iba y hemos pagado en efectivo. Es una costumbre muy extendida al punto que según estadísticas, el 80 % de las transacciones son Cash.
Nos despedimos de Charly y Eliana que mañana se quedan en Palermo e inician regreso a Valencia sin prisa y con mucha pausa. Dos jornadas de convivio, risas, y escucharlo despotricar y maldecir la Birra italiana.
En la tarde y presumiendo de nuestro Dacia Sandero…..¡¡ vaya coche espartano!!, solo faltaría tener que empujarlo para arrancar, nos acercamos a la población Helénico-Romana de Solunto. Empezó  a ser habitada por fenicios y púnico por el siglo IV A.C y cejó su actividad en el II D.C. Quedan muchas piedras y el  decumanus o calle principal. Las ruinas como tales son literalmente una ruina. No han sido capaces ni de cambiar los carteles explicativos que el tiempo y la intemperie han hecho ilegibles y ya sabemos a razón, todo el dinero se va en la nómina de las 8 zánganos que pululan por la zona de entrada. Todos sentados, todos muy amables y todos mirando al único que trabaja….el cobrador y expendedor de entradas.


                                  desde la ciudad de Solunto


1 comentario:

  1. Me sigue gustando mucho el te siciliano, aunque veo que la comida no está muy allá.
    El otro día escuché a alguien comentar, que nunca había que discutir y/o pelear con alguien que conduce un Dacia porqué no tiene nada que perder....

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