Día 15 Septiembre Jerzu, Olassai y las playas del sur de
Arbatax
Si la costa es bonita, muy singular y variada, el interior
es fascinante. Los escarpados precipicios, las formaciones rocosas ora granito
ora rodeno, los pueblos construidos sobre laderas abruptas y escabrosas,
algunos con disposiciones muy curiosas como los de hoy, construidos uno frente
a otro, en dos laderas encontradas con abismo de vértigo separándolos. Las
construcciones se solapan, grandes pilares bien hundidos en la roca las soportan
y de nuevo supe lo que era circular por callejones donde debía esconder los
espejos retrovisores si no quería dejármelos colgados de alguna ventana
enrejada o en cualquier esquina pronunciada.
Primer stop, Ulassai, uno de los pueblos mencionados en el párrafo
anterior y que en sus cercanías se encuentra la Grotta de su mar muri. No he
podido cambiar la marcha, comencé la cuesta en primera y así mismo la terminé.
Hay que entrar en grupo y la explicación será en alemán,
francés e italiano. Me he puesto el
disfraz de Káiser Guillermo II y he fingido que lo entendía todo. Al tercer fingimiento
y como había olvidado el disfraz de Degaulle, he obviado las
explicaciones sobre los millones de años que llevaba el agua trabajando allí
dentro y me he dedicado a la fotografía de interiores.
La comida la hacemos en el pueblo de Jerzu, sede de 650 Ha.
de viñedos que producen el vino de denominación Cannonau. Todavía no tengo
suficientes elementos para hacer un dictamen, pero todo se andará. Para comer elegí Culurgione relleno de patata
La tarde la dedicamos a explorar las playas al sur de la
capital de la provincia de Oligastra y
que recibe el nombre de Arbatax.
Conducimos por un rato al lado del mar Tirreno en busca de
esa playa paradisíaca que todavía no conocemos pero que seguro existe. Vemos
una pero no encontramos el camino de bajada, y busca que te busca arribamos a
una de puro canto rodado y nada apetecible para el baño.
Lifeguard on duty
Decidimos insistir en la búsqueda del camino a Ítaca. Nos
ayuda un guardia forestal dándonos la vista necesaria para no volver a pasar
por alto la senda del éxito.
Al fondo la tierrra prometida
Ahora bien, como todo lo bueno cuesta, llegar al paraíso tenía
sus obstáculos. Hemos de caminar por Caminos Agrestes y Rocosos S. A. Dificil
pero no imposible y valió la pena
Aguas límpidas y transparentes y limitando la bahía, formaciones de rocas
rojizas
La foto que abre el blog de hoy refleja el suelo de la cueva. No se podía hacer fotos con flash, lo cual me ha limitado tantito



























No tenia ninguna idea que habian tantos pueblos y tanta gente viviendo en la isla. Montanas hermosas!
ResponderEliminarQue maravilla de playas. . .!!!
ResponderEliminar