Día 4 Septiembre
Nos dirigimos hacia un bonito nombre geográfico de 14,300
habitantes, Tempio Pausania.
El camino nos lleva por una carretera curvilínea, donde los
coches y camiones se comen parte de mi carril y si voy con precaución para que
ningún camión se me coma, me pitan los que van atrás. Les parece inconcebible
que para tomar curvas muy cerradas, se me ocurra bajar la velocidad. A menos de
90 eres puto……por lo tanto soy puto.
El paisaje es un plácido y tupido alcornocal por donde discurre el camino.
Dejamos los equipajes en el apartamento de hoy y salimos
raudos a ver los alrededores.
Primero y de camino a Aggius, el valle de la Luna. Una
acumulación de rocas de granito de gran tamaño, diseminadas por las ondulantes
colinas. Lo de la Luna ya es otro cantar y todo dependerá de la imaginación de
cada quien y si ha leído mucha ciencia ficción.
Aggius, formado por serpenteantes callejuelas y casas de
piedra muy bien labrada. La principal característica es la profusión de plantas
en las fachadas combinadas con camisas, bragas y calzoncillos que cuelgan de
tendederos en las ventanas.
Puerta metálica de garage pintada a mano pareciendo estar forrada de tela bordada
Visitamos en Museo del Banditismo. Hasta 1990, el bandolerismo
fue un problema de estas tierras y venia de épocas remotas. Una acumulación de
fotos y fichas policiales de los bandidos más buscados, armas y muchas sentencias de muerte, algunas por
delitos tan nimios con resistirse a la detención policial.
Hasta el abuelo de Heidi estuvo preso por acá
En un Baretto, preguntamos por una osteria para comer. Un
amable señor se ofrece a llevarnos, se monta en un motocarro y nos lleva hasta
Da Tommy, un restaurante lleno de locales donde nos zampamos una caprese,
repetimos los pulpitos y de plato fuerte yo me deleito con fetucchini con fungí
porccini. La cocina italiana no falla. Eva se pidió unos ravioles rellenos de
ricota pero tenían un toque de azúcar y ralladura de limón. Otro acierto.
Persiguiendo al conseguidor de restaurante
Super vehículo atómico con energía nuclear
En la sobremesa subimos hasta Luogosanto a ver la ermita de
San Trano y San Nicolas, dos eremitas que vivieron sobre el 500 D.C. Lugar de
recogimiento y espiritualidad. Doy fe que no se oían ni las cigarras veraniegas
del medio día. Tan solo un ligero ulular de la brisa al rozar las carrascas y
los olivos del entorno.
Y ahora las fotos sin texto pero con algo que yo mismo no se
Nuestro apartamento de hoy, bonito por fuera pero muy deficiente por dentro
Obra de arte, ventana tapiada. Incognita no resuelta
Cantimploras hechas de corcho, material muy abundante en la zona
Adoquines de Via Roma en Tempio, pintados de alegres colores
Lápices gigantes en una esquina de la catedral en Tempio


















Fotos hermosas!
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